Abercrombie

Quisiera decirte muchas cosas, pero cuando lo intento me tiembla el cuerpo entero, me sudan las manos, la garganta se me aprieta, mi corazón se acelera y los ojos se me cristalizan. Y es estúpido, lo sé, porque se que ya sabes todo aquello que quiero decirte, ya que soy mejor haciéndolo saber mediante acciones, que es lo que más vale, pero siempre he querido decírtelo, con palabras, y me paralizo… y no es temor, es simple emoción.
¿Recuerdas esa vez que fuimos al cine? La película ya había terminado, las luces seguían apagadas y ya todos se habían ido. Nos dimos un beso, te abracé y te dije al oído “eres lo mejor que me ha pasado”. Tu me miraste a los ojos, me sonreíste y como siempre, exclamaste ”lindaa” con mucha ternura y agregaste “tu también, eres lo mejor que me ha pasado”. Luego nos besamos. Agradezco que el cine siguiera oscuro, ya que no pudiste notar que realmente me pasaron todos esos síntomas que dije en un principio. Agradezco que no pudiste notar que al mirarme a los ojos, estaba llorando.
¿Recuerdas esa discusión que tuvimos cuando paseábamos en Providencia? Mientras salía de la tienda en silencio, con la cabeza gacha, ignorándote, no daban más mis ganas de llorar y mi mente no dejaba de pensar “no lo quiero perder, no lo quiero perder”. Nunca pensé algo como “es tu culpa, tonto”, no podría, solo me precipité a pensar que con una discusión tan tonta te podría perder. Y por eso, lloré. Agradezco que puedas reparar las cosas enseguida, que sepas sacarme una sonrisa mientras secas mis lágrimas.
Perdón por ser tan llorona, pero es que estando contigo todo mi ser se vuelve más sensible. Mi corazón late más rápido con un simple roce, mi sonrisa aflora con una simple mirada, mi piel se eriza con un simple beso, mis ojos se cristalizan con unas simples palabras.
Te amo, te amo como jamás creí llegar a amar a alguien, te amo tanto que duele, duele cada segundo que no puedo mirarte ni tocarte, te amo tanto que me emociona hasta no poder evitar el estúpido llanto. 
Me hiciste dudar sobre mi teoría de la caducidad del amor, y si esa teoría es real, si realmente el amor no es para siempre, te prometo por lo que sea que seremos la excepción a la regla.

La vida no es fácil, no lo es, para nada, si lo fuera, no me encontraría aquí, tumbada en mi cama pensando en lo que no podría llegar a ser (lo cual es lo que sí quiero llegar a ser) si es que este obstáculo se agranda. Las cosas pasan, aveces, cuando menos necesitas que pasen, y eso no es algo de tu incumbencia, tu, simplemente no puedes decidir eso… esa, esa es la vida, la complicada vida. Mi error, está en esas decisiones, que realmente nunca fueron decisiones, solo fueron actos, y ya sabes, uno siempre paga por aquellos actos en los que no se piensa. Pero, eso tampoco es mi culpa, es la vida, la complicada vida, yo no decidí ser así, la vida, la complicada vida me hizo así, y la vida, la complicada vida me castiga por su error, haciéndome tomar decisiones ahora, supuestamente, doblemente complicadas. Pero te equivocaste esta vez, vida. Esta vez, esta decisión no es para mi algo complicado, para nada. No me verás dubitativa al decir que, no importa lo que pase… es su vida o la mía.

/: missu.